
Una cubierta automática para piscinas es una inversión que garantiza seguridad, limpieza y ahorro de energía. Sin embargo, para garantizar su buen funcionamiento y prolongar su vida útil, es imprescindible un mantenimiento regular. Sin un mantenimiento adecuado, las láminas pueden desgastarse prematuramente, el motor puede perder eficacia y la cubierta puede volverse menos hermética, comprometiendo así su rendimiento.













